Sobre la apostasía
- La Universidad Atlante

- 25 nov 2025
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Si a uno lo bautizaron de niño y lo encomendaron sin remedio a los demonios de la iglesia, es normal que cuando se descubre el Gran Engaño, se quiera tirar a la basura todo símbolo explotado y sublimado por la Sinarquía, y se quiera también apostatar para librarse de los votos astrales que conectan a todo "fiel" con su iglesia.
Sin embargo, la Apostasía más efectiva no es la que dirigimos hacia los objetos de culto o hacia el seno de la iglesia misma, sino la que dirigimos hacia dentro. Se trata más bien de convertirnos en apóstatas de nuestra propia alma, renunciando así al dominio que, hasta ahora, ha tenido el sujeto anímico sobre el Yo.
Después, lo que hagamos fuera, no es tan importante. Recordemos cómo la Casa de Tharsis, por asegurar su supervivencia, supo ser estratégica y aparentar ante los distintos invasores que ellos eran los más "cristianos" de todos... Su abierta devoción hacia la Virgen cristianizada fue lo que les permitió seguir siendo leales, en secreto, a la Virgen de Agartha y lo que les permitió, también, seguir realizando de puertas adentro el Ritual del Fuego Frío.
Rosalía, la madre de Moyano, llevaba siempre un Rosario consigo. Y en su caso no era en sí una estrategia de supervivencia, como pudo serlo para la Casa de Tharsis en Iberia. Quizás para ella era un recordatorio del Rosario de Santo Domingo, que guarda, debajo de la tergiversación hecha por la Sinarquía,
el recuerdo de las cabezas que cortó Kaly... el recuerdo de las 13+3 runas.
La "Sinagoga de Satanás" la tenemos dentro. En realidad, este Mundo creado, perverso, pervertido e invertido es la Iglesia de El Uno. Por tanto, ser hostiles a lo Creado nos convierte ineludiblemente en "apóstatas de la Ilusión".
Laura Ferro






